8 de noviembre de 2010

Consecuencias ocultas, por Luis Enrique Gámez Expósito

Luis Enrique es un joven médico que ejerce en nuestra comunidad y ha querido compartir con nosotros una experiencia impactante que ha vivido en el ejercicio de su profesión.
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"Tenía ganas de escribirlo alguna vez, pues contarlo a mi gente ya se lo había contado.

Parte de mi experiencia personal cuando estaba realizando la residencia como MIR se desarrolló en el Hospital Santa María del Rosell de Cartagena como médico de guardia en las urgencias de dicho hospital.


Todos los días, cuando realizabas una guardia de 24 horas, veías muchos casos de pacientes que llegaban al hospital: unos menos graves, otros más, ...

A la vez que ibas cogiendo experiencia, cada vez asumías más responsabilidad con las personas y con las decisiones que debias de tomar en cada momento, sin consultar a tu adjunto de puerta. Pasados los primeros 6 meses, eras ya casi como un médico más de puertas, donde asumías la misma responsabilidad que cualquiera.

Para mí era muy doloroso, sobre todo al principio, ver cómo personas podían llegar al hospital por haberse querido quitar la vida ellos mismos, lo que nosotros como médicos llamamos intento de autolisis. En un principio, como estás más ocupado en aprender cómo salvarle la vida que de las causas que le han llevado a esa autodestruccion, no atiendes a esto. Pero cuando una vez aprendes, sabes cómo hacerlo y estás más tranquilo, intentas entrar en el porqué, en el qué es lo que te lleva a esta situación.

Desde un punto de vista médico existen dos tipos de autolisis. Por un lado, farmacológica, es decir, tomarte una sustancia en demasía para que sus efectos secundarios acaben con tu vida; por otro lado está la autoagresión física, una de cuyas formas más conocidas consiste en cortarte los vasos arteriales de las muñecas o de otro lugar.

Era para mí chocante que la mayoría de estos intentos lo realizaban personas jovenes, y sobre todo mujeres. Es verdad y está demostrado que los varones cuando lo hacen toman otras medidas más drásticas. No hace falta que te lo cuente, no es el fondo de todo esto.

Y lo más impresionante para mí fue el descubrir las causas del porqué estas personas llegaban a este estado. Algunas tenían procesos psiquiátricos graves, difíciles de controlar, y tomaban esta decisión. Otras por problemas familiares y personales con su pareja, creyendo que era ese el mejor camino de solución. Y ahora viene lo que más me impactó de las causas que llevaban a personas jóvenes a quitarse la vida: habían abortado.

Les habían contado una película muy bonita, que se quitaban un problema, pues no lo querían tener, etc. Pero no contaban con el terrible trauma psíquico que les suponía después de haber abortado el darse cuenta que han matado a su propio hijo. Dramático.

¿Verdad que eso no se cuenta en ningun sitio? No interesa. ¡Y eso que la región de Murcia es muy restrictiva con esta ley! Estas personas se habían ido a otras comunidades a realizar el aborto. Seguro que aquí en Andalucía.

No sé las estadisticas, pero seguro que si son del gobierno serán falsas. Te aseguro que fueron bastantes los casos que vi. Eso multiplícalo por todos los hospitales de España en todo un año. Pero aunque sólo sea por una persona que llega a esta situación por abortar, culpa de una política de la muerte que es el aborto, hay que decirlo y denunciarlo."

Dr. D. Luis Enrique Gámez Expósito
Especialidad medicina familiar y comunitaria