El pasado jueves, 23 de septiembre, tuve el privilegio de compartir la Eucaristía presidida por nuestro Obispo Don Ramón en el Salón de Grados del Campus de las Lagunillas de nuestra universidad. Fue una celebración emocionante por muchos motivos: en primer lugar, porque no creo que haya mejor forma de comenzar un curso para alumnos y profesores que compartiendo una Eucaristía; en segundo lugar, porque hacerlo en un marco como el de este Salón de Grados personalmente me llena de felicidad; finalmente, porque los allí presentes tuvimos la oportunidad de escuchar una homilía de Don Ramón intensa, profunda, oportuna al 100% en un día como éste.
Le pedí a una buena amiga si me podía conseguir al menos el esbozo de esta homilía y finalmente puedo compartirla con vosotros, junto con las lecturas de la celebración de la Palabra.
Atentamente, Antonio J. Sáez Castillo